Asma – ¿Que es ?

26 septiembre, 2011

Algunas personas parecen tener una predisposición innata para hacer determinadas cosas. Tal vez conozcas a una chica que tiene un don especial para el deporte — si le calzas unas bambas, saldrá disparada como una flecha. Algunas personas tienen un don especial para tocar un instrumento; es como si hubieran nacido sabiendo llevar el compás 4/4. Otros están naturalmente dotados para las matemáticas; si les planteas un teorema o una ecuación, los harás felices.

El asma es una enfermedad frecuente que varía mucho de un país a otro. Afecta alrededor del 3 al 7% de la población adulta, siendo más frecuente en edades infantiles.

El asma es una enfermedad frecuente que varía mucho de un país a otro. Afecta alrededor del 3 al 7% de la población adulta, siendo más frecuente en edades infantiles.

Pero hay personas que tienen dificultades para hacer algo que podría parecer que todo el mundo hace de forma natural: respirar. Cuando una persona tiene asma, a veces le cuesta respirar. Y cuando te cuesta respirar, es muy difícil que puedas correr como una fecha, hacer un solo de trompeta o, incluso, resolver una problema de aritmética.

¿Qué es el asma?

El asma es un trastorno que afecta a los pulmones y que hace que una persona tenga dificultades para respirar. Es un trastorno frecuente: en Estados Unidos, por ejemplo, aproximadamente de 7 millones de niños y adolescentes con este problema.

El asma afecta a los bronquios. Cuando una persona respira normalmente, el aire le entra por la nariz o por la boca y después baja por la tráquea y los bronquios hasta llegar a los pulmones, desde donde es expulsado de nuevo al exterior. Pero las personas que padecen asma tienen una propensión a que se les inflamen las vías respiratorias. Es decir, a que se les hinchen y produzcan grandes cantidades de una mucosidad muy densa. También son extremadamente sensibles, o hiperreactivas a ciertas cosas, como el ejercicio físico, el polvo o el humo de los cigarrillos. Esta hiperreactividad hace que los músculos lisos que recubren las vías respiratorias se tensen y se contraigan. La combinación de la inflamación de las vías respiratorias y la contracción de los músculos que las recubren provoca un estrechamiento de dichas vías que dificulta el paso del aire.

En la mayoría de la gente que tiene asma, las dificultades para respirar ocurren periódicamente. Cuando esto ocurre, se denomina crisis asmática — también conocida como ataque, episodio, o exacerbación de asma.

Cuando una persona tiene una crisis asmática puede toser, tener sibilancias (emitir un sonido como «un pito» al respirar), faltarle el aliento y sentir una fuerte opresión en el pecho. Muchas personas con asma comparan un episodio de asma con la sensación de intentar respirar a través de una pajita — cuesta muchísimo hacer llegar el aire a los pulmones y expulsarlo al exterior. Una crisis asmática puede durar varias horas, o más tiempo si la persona no se medica adecuadamente. Cuando remite la crisis, generalmente la persona se encuentra mucho mejor.

Entre crisis, la respiración puede parecer normal, o se pueden seguir presentando algunos síntomas, como la tos. Algunas personas con asma tienen siempre la sensación de que les falta el aliento. Otras personas con este trastorno pueden toser sólo por la noche o mientras hacen ejercicio y pueden no tener nunca una crisis perceptible.

¿Qué causa el asma?

Nadie sabe exactamente cuál es la causa del asma. Se cree que es una combinación de factores ambientales y genéticos (hereditarios). Un adolescente con asma puede tener un padre u otro pariente cercano que tiene asma o la tuvo cuando era niño. De todos modos, el asma no es contagiosa, de modo que no te la puede «pegar» nadie.

Los síntomas de asma pueden desencadenarse ante muchas cosas diferentes, y lo que provoca una crisis asmática en una persona puede no tener ningún efecto sobre otra persona que también sea asmática. Las cosas que desencadenan los síntomas de asma se denominan desencadenantes. A continuación, se mencionan algunos de los desencadenantes más habituales:

Alergenos. En algunas personas asmáticas, los principales desencadenantes son determinadas sustancias que les provocan reacciones alérgicas. Los alergenos más comunes son los ácaros del polvo (los bichitos microscópicos que viven en el polvo), el moho, el polen, la caspa de los animales, y las cucarachas.
Irritantes y contaminantes transportados por el aire. Algunas sustancias que hay en el aire, como el polvo de tiza o el humo, pueden desencadenar el asma al irritar las vías respiratorias. El humo de los cigarrillos es uno de los principales desencadenantes de los síntomas de asma, y no sólo en los fumadores — el humo al que se exponen los fumadores pasivos también puede desencadenar crisis asmáticas. Los productos perfumados, como los cosméticos, las soluciones limpiadoras y los perfumes, pueden desencadenar síntomas de asma, al igual que los olores fuertes de los vapores de la gasolina o la pintura húmeda. Y niveles elevados de algunos contaminantes del aire, como el ozono, pueden irritar el tejido sensible de los bronquios, agravando los síntomas del asma en algunas personas que padecen este trastorno.
Ejercicio. Algunas personas padecen lo que se conoce como asma inducido por ejercicio, que se caracteriza porque los síntomas se desencadenan al hacer ejercicio físico. A pesar de que este tipo de asma puede ser muy frustrante, la mayoría de los casos de asma inducido por ejercicio se pueden tratar para que los afectados puedan seguir practicando sus deportes favoritos.
Tiempo. El frío o el aire seco a veces desencadena síntomas de asma en algunas personas, lo que también ocurre con el calor o la humedad extremos.
Infecciones de las vías respiratorias. Los catarros, la gripe y otros trastornos que afectan a las vías respiratorias pueden desencadenar síntomas de asma en algunas personas.

Hay muchas cosas que pueden desencadenar síntomas de asma en las personas que padecen este trastorno. Por ejemplo, en las chicas, el asma puede empeorar durante el período premenstrual (poco antes de la menstruación). E incluso la risa, el llanto o los bostezos pueden hacer que las vías respiratorias se contraigan en las personas con asma, desencadenando una crisis.

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