El secreto del café indonesio “Kopi Luwak“, calificado como el café más caro del mundo y al que se le acredita un sabor y un aroma únicos, radica en su proceso de producción:

Café “Kopi Luwak”: de las heces de un felino a los paladares más exigentes
Los granos de café, antes del tueste, son ingeridos y defecados (sin haber sido digeridos, pero sí fermentados) por un pequeño animal de apariencia felina llamado civeta.
Las civetas son pequeños mamíferos, semejantes a gatos salvajes que habitan de forma salvaje las plantaciones de las islas de Java, Sumatra y Célebes. Son animales inteligentes que se trepan a los arbustos de café y se comen sólo los granos de mejor calidad, es decir, los más rojos y maduros.
Sin embargo, las civetas son incapaces de digerir los granos de café, los expulsan una vez las enzimas de su aparato digestivo hayan actuado ligeramente alterando su sabor y olor.
Las semillas de café se recogen después manualmente de las heces, se seleccionan y limpian cuidadosamente, se someten a unas pruebas de higiene y calidad, y se tuestan como cualquier otro grano de café.
Los diferentes análisis de científicos relacionados con el proceso apuntan a que lo que da ese sabor único que caracteriza al “Kopi Luwak” es la fermentación parcial producida por los ácidos estomacales y las enzimas digestivas de la civeta, que sólo come los mejores frutos.
El método es costoso y completamente dependiente de las civetas, no está industrializado lo que limita la producción: se estima que en toda Indonesia apenas se producen 500 kilos de “Kopi Luwak” al año, a pesar de ser uno de los mayores exportadores de café del mundo.
La historia apunta a que la recolección de los granos de café entre las heces de las civetas proviene de que los agricultores indonesios, quienes trabajaban en los grandes cafetales de los colonizadores europeos tenían prohibido recolectar café de los arbustos para su propio consumo, lo que los llevó a recuperar los granos de los excrementos del animal.
El sabor y el aroma que lo caracterizan, sumado a su limitada producción terminan por dictar el precio del “Kopi Luwak” en el mercado.
En las cafeterías más exclusivas de Nueva York, Londres y Tokio, una taza de este inconfundible brebaje parte de 40 dólares y puede llegar a alcanzar los 100 dólares, más de 68 euros.
“Tiene un sabor rico y pesado, con toques de caramelo y chocolate. Es también terroso y mohoso. Tiene un cuerpo almibarado y muy terso”, señalan los críticos del portal Paradise Coffee.
En varios portales de internet especializados en la venta de productos gourmet, se pueden adquirir paquetes de dos onzas (57 gramos) del café por 43 dólares, unos 30 euros
Las personas amantes de lo exótico lo adquieren a un precio que varía entre 700 y 1000 dólares el kilo  a través de sitios especializados de internet, que lo describen… “como ningún otro café”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.